A día de hoy no existe ningún indicador biológico que nos indique si una persona tiene autismo o no, así que el diagnóstico se realiza a través de la observación de la conducta del niño.
Aunque no exista ningún indicador biológico para detectar el autismo sí que existen una serie de pruebas estandarizadas para valorar si la conducta del niño es compatible con el TEA o no.
La valoración y el diagnóstico del autismo debe ser realizado por profesionales especializados en autismo y formados específicamente en la aplicación de las pruebas para la detección del TEA.
Pruebas para la detección del autismo
Existen varios tests y pruebas diseñados específicamente para la detección del autismo.
Los tests que han mostrado más fiabilidad para la detección del TEA son los tres siguientes:
El M-CHAT-R es lo que se denomina un «test de screening», es decir que es un test muy sencillo y fácil de aplicar que nos indicará si un niño tiene señales de alerta de autismo.
El test M-CHAT-R es una prueba que consta de 20 preguntas muy sencillas, que se puede realizar online y se obtienen los resultados al instante.
Si se han detectado ciertas señales de alerta en un niño de 16 a 30 meses de edad es muy recomendable realizar el M-CHAT-R para saber si estas conductas son compatibles con el autismo o no.
Con la aplicación del M-CHAT-R obtendremos un resultado de 0 a 20, donde los siguientes intervalos nos indicarán la probabilidad de que exista autismo o no.
Si tienes sospechas de autismo en niño o niña de 16 a 30 meses de edad, realiza el test M-CHAT-R